"Cuando estés pasando un mal día cuéntaselo a alguien. El peso compartido resulta más ligero."
Me llamo Vicenta María López y Vicuña, nací el 22 de Marzo de 1847 en
Cascante (Navarra). Siendo todavía una niña mis padres me enviaron a
Madrid para que mis tíos se encargaran de mi formación. Allí colaboré
con la labor asistencial educativa que ellos realizan con las jóvenes
que procedentes de los pueblos llegaban a la ciudad en busca de trabajo.
En la mirada de esas jóvenes, a través de su soledad, abandono, falta de
trabajo, falta de formación, situación de marginación, descubrí
personas dignas de toda atención y respeto, seres capaces de
desarrollarse, promocionarse, capaces de influir positivamente en las
familias y en la sociedad; descubrí que cada una de ellas era una
persona amada por Dios.
Todo esto me llevó a preguntarme cual era el sentido de mi vida y decidí que debía entregar
mi vida a continuar esa obra que mis tíos habían comenzado ¡¡ LAS
CHICAS HABÍAN TRIUNFADO¡¡, no fue una decisión fácil pues mis padres no
estaban de acuerdo las "siervientas" como entonces se llamaban eran una
clase social muy baja, pero al final logré convencerles y hacerles ver
de la necesidad de fundar una congregación.
La llamé Religiosas de María Inmaculada, con la misión de conservar a las
jóvenes en el bien, preservándolas de peligros, formándolas en sus
deberes y ofreciéndoles un hogar.
Me gustaría contaros muchas más cosas de mí y de mi época, de las dificultades que
viví y de lo gozosa que fue mi entrega a Dios a través del servicio a
esas jóvenes, pero lo dejaré para otro día y así podremos tener más
contactos. Si queréis podéis escribirme en este foro y preguntad lo que
lo queráis.
Hasta pronto. Vicenta María Lopez y Vicuña
En
este espacio Podemos contar cosas que nos pasan. Opinar de lo que
queramos. Esperamos vuestra participación. Entre todas podemos
construir un lugar en que nos enriquezcamos mutuamente.
Nuestras aportaciones se tienen que caracterizar por la buena educación. Nos
quejamos que en Internet "todo vale", y no es así; todo vale porque
nosotros queremos o mejor permitimos que "valga". Aquí en este lugar de
encuentro valdrá sólo lo que construya, haga bien, ayude,
informe... desde la verdad contrastada. Todo lo que digamos si se dice desde una crítica
constructiva, con datos ciertos-no inventados- será bienvenido. Se
respetarán las ideas de los demás aunque no se compartan, pero no se
admitirán los insultos, las des calificaciones, las malas formas, en
definitiva las falta de respeto a personas e instituciones.
"HABLAR oportunamente, es acierto. HABLAR frente al enemigo, es civismo. HABLAR ante una injusticia, es valentía. HABLAR para rectificar, es un deber".
"Te deseo fiel. Porque antes que nada, fiel es ser uno mismo"